Experiencia de un postdoc en el extranjero

Hace tiempo que quería escribir una entrada acerca de mi experiencia como investigador postdoctoral en el extranjero. Ilustres blogueros han contado ya sus experiencias y opiniones al respecto. Algunos no se han ido y han contado por qué piensan que no es necesario irse ([1] y [2]). Otros se fueron y comentan que no les ha ido todo lo bien que querían. Y también hay quien se niega a  irse aunque esa fuera la única opción de seguir investigando. En las siguientes líneas intentaré explicar cómo me fue a mí, dejando claro que cada caso es diferente y que lo que yo viví no debe ser tomado como un ejemplo “típico”.

Lo primero que debo decir es que lo mío no fue una fuga de cerebros. Yo no me vi empujado a salir de España para poder seguir trabajando como investigador. Yo podía haber seguido en el mismo laboratorio o, como muy lejos, en la misma facultad en donde hice la tesis doctoral. Sin embargo, decidí irme. Me marché para aprender cosas nuevas que completaran mi formación: nuevas formas de trabajar, nuevas técnicas de laboratorio, etc… Mi plan era irme a Londres, pero al laboratorio donde iba a ir le denegaron el proyecto que había pedido y con cuyo dinero iban a pagarme, así que tuve que buscar otro sitio al que ir. Y así descubrí que en Cambridge buscaban a alguien con un perfil similar al mío. Tras una entrevista telefónica y otra en persona, conseguí el puesto.

 

El grupo en el que estuve trabajando durante más de tres años es un grupo grande y con muchísimo dinero disponible para investigar. Está formado por más de 30 investigadores, la mayoría de ellos postdoctorales, de unas 20 nacionalidades distintas. Se trabaja con células, ratones, pez cebra y moscas. Desde el punto de vista científico fue una época muy buena. Aprendí nuevas técnicas y nuevas formas de trabajar, establecí muchos contactos, publiqué en las mejores revistas, etc…

Además, aproveché todo lo que pude el hecho de estar en la Universidad de Cambridge. Realicé todos los cursos de formación para la docencia que se ofertaban, y que eran gratuitos. Estuve dando clase de Neurobiología, lo que me hizo aprender muchísimo no solo acerca de cómo dar clase, sino de la propia materia, de la que solo conocía la pequeña parte que era tenía que ver con mi línea de investigación. Los alumnos eran muy buenos y estaban bastante motivados, lo que facilitaba mucho las cosas. Descubrí que, aunque sea sacrificado, es muy gratificante dar clase.

Llegando a la ciudad

Y por último, en lo personal también me fue muy bien. Mejoré mi nivel de inglés, hice nuevas y muy buenas amistades, descubrí la vida en los college gracias a que formé parte del Trinity Hall (incluyendo las cenas con capa a lo Harry Potter), y disfruté de la vida en una ciudad pequeña, pudiendo ir a todos lados en bicicleta y jugando al fútbol en los parques. Hasta tal punto me adapté a la vida inglesa que me hice un verdadero fan de la cerveza británica y ¡hasta jugué al cricket!

 

 

Bueno, tras este brevísimo resumen puede que os parezca que todo era de color de rosa en Cambridge, no solo para mí sino para otros de los investigadores españoles que están o estaban allí. Sin embargo, para la mayoría, hay un problema gravísimo: no es nada sencillo volver a España. Si el objetivo es volver a un puesto en la Universidad, la cosa se complica muchísimo, ya que las plazas, por mucho que se pregone la excelencia, no son realmente competitivas, sino que suelen ser para los que ya están en el departamento. Por otra parte, los recortes que los políticos españoles han dado al presupuesto para la investigación hace que cada vez haya menos ayudas para contratar investigadores, y menos dinero para proyectos de investigación.

Llegados a este punto, alguno puede estar preguntándose lo siguiente: si todo está tan mal aquí y todo estaba tan bien allí, ¿por qué te volviste? Bueno, me volví porque quería formar una familia aquí en España. Hay gente que ama la ciencia y que haría cualquier cosa por ella. Yo no. Yo quiero a la ciencia, pero amo a mi familia, así que si tengo que elegir entre una de las dos, lo tengo claro. Si no puedo trabajar como investigador, lo intentaré en otra cosa, esté relacionado con la ciencia o no. Eso sí, siempre me quedará este blog para poder dar rienda suelta a mis inquietudes científicas.

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19 comentarios

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19 Respuestas a “Experiencia de un postdoc en el extranjero

  1. yodigo

    eso es asi… amigo…

  2. Lo del cricket me lo tendrás que contar la próxima vez…

    That’s life, friend. Yo hubiera hecho lo mismo que tú.

    Un abrazo

  3. xotk

    Bueno, de momento sigues viviendo de la Ciencia y en Spain. Luego… como dicen ahora los furboleros (a pesar de los equipos alemanes en estos tiempos) “se puede”!!!.
    Si no se pudiera estarías diciendo en este post que has vuelto con el criterio de prioridad que perfectamente explicas pero hubieras dejado la ciencia. Si no se pudiera, te habrías quedado allí. Los tiempos no son fáciles, pero para nadie, ni el que trabaje en ciencia ni el que tenga un ultramarinos … ni para el que conduzca un taxi, todos los trabajos actuales menos el de político (en cualquiera de sus variantes) pasan el mismo malísimo momento.

    En cualquier caso, felicidades por el post, de manera sencilla explicas muchas cosas con las que me identifico por mi las cosas que me han ido pasando, yo no me podía quedar en la universidad… pero tenía claro que quería esa experiencia fuera. Y aquí estoy de vuelta, también mostrando que se puede! y de momento lo consigo. Aunque todo puede cambiar de un momento a otro…. pero hay que tener claras las cosas, prioridades, opciones, responsabilidades etc…
    También es cierto, que he visto a muchos compañeros y amigos cambiar de trabajo y empezar un nuevo camino en su vida. Y otros que han decidido quedarse, han formado su familia fuera y no renuncian a nada, porque la vida es imprevisible… y están felices allá donde están. Tan respetable y digno…y sobre todo muy comprensible (quedarse, dejarlo, cambiar…. ). Pero no es menos cierto, que actualmente todos, todas las personas tienen la misma incertidumbre en cualquier trabajo. Si bien es cierto que la ciencia siempre ha estado igual de difícil… ahora más.

    saludos

    • Gracias por el comentario.

      Puedo vivir de la ciencia “de momento”, ya que me he vuelto con un contrato de solo 2 años. Si no encuentro otra cosa, tendré que abandonar la ciencia.

      Saludos.

  4. atis

    Mucha suerte en tu nueva andandura. En mi caso concreto mi marido y yo nos volvimos a España porque también queríamos formar una familia y tener a la nuestra cerca pero no estábamos contentos con la situación investigadora así que hicimos la segunda emigración con la familia ya formada y bueno, de momento no nos podemos quejar….

  5. Moi, quiero aprovechar esta entrada en tu blog para lanzar una pregunta en los comentarios y ver si cae la breva: ¿algún científico o profesional con carrera establecida que haya dejado su trabajo en el extranjero para volverse a España por estos mismos motivos, o que se haya quedado en España por estos mismos motivos, que no esté dedicándose a su pasión y que tenga claro que sigue queriendo estar en España? Entiendo perfectamente los motivos que llevan a una persona a volverse a su país, o a quedarse sin más, pero solamente encuentro ejemplos de personas que dicen que hay cosas que pesan más que la carrera… pero que siguen dedicándose a la carrera que les gusta. Me gustaría saber si se piensa igual después de dos años picando código, o haciendo declaraciones de la renta, o reservando habitaciones de hotel para una agencia.

    Nosotros tenemos la suerte o la desgracia de que tener a la familia lejos sea uno de los mejores incentivos para estar en el extranjero, pero tengo curiosidad por saber hasta qué punto puede renunciar uno a levantarse por las mañanas con ilusión por su trabajo para toda la vida… por tener a la familia cerca. Yo pienso que la felicidad nace en uno mismo y quienes te rodean no te la pueden dar ni la pueden vivir por ti, y sé que me moriría por dentro levantándome cada día para ir a cortar chopped en el Mercadona.

  6. Alejandro

    Hola me puedes decir el grupo donde trabajaste? estoy buscando sitio para hacer una postdoc con zebrafish en Cambridge.
    Gracias!!!!

  7. Bueno, por fin he sacado un momento para comentar. Primero agradecer la mención a mi post, y puntualizar que mi conclusión no era “no es necesario irse” sino más bien “no DEBERÍA ser NECESARIO irse”.

    Pero centrándonos en el tuyo, está genial que lo hayas explicado de forma tan sencilla y natural. Si te vas puedes tener acceso a muchas ventajas, y ciertamente aprovechar el tiempo como tú lo hiciste te faculta de sobra para volver y ser más competitivo que muchos candidatos a un mismo puesto. Pero podrías haberte ido y no haber hecho todo eso, ¿por qué entonces se valora el mero hecho de irse sin calibrar toda la experiencia? Sólo se tiene en cuenta que te hayas ido. Eso es lo que no me parece bien.

    Y me gustaría contestar un poco a lo que plantea mortiziia: el propio Moisés lo contesta, realmente, en el post: cada caso es un mundo. Por supuesto hay quien no tiene arraigo alguno, y para él pesará más el trabajo que la familia. Es una balanza particular que cada uno calibra consigo mismo. Y además el ejemplo es muy extremo, lo que muchas veces hemos hablado algunos en nuestra istuación es que estamos muy obsesionados con “lo que nos gusta”; no hace falta pasar de la ciencia al mercadona, con todo lo que uno aprende, la formación que recibe y las experiencias que da una década de investigación, es relativamente fácil ser feliz dando clases, escribiendo sobre ciencia, montando a lo mejor tu propia empresa biotecnológica… no sé, creo que cuanto más flexible en las exigencias de felicidad, más fácil es sobrellevar la cruda existencia humana. Y como bien dice Moi, si te tira el tema de la familia y echar raíces, lo demás se ve todo desde una perspectiva distinta.

    De nuevo, no se puede generalizar. Por eso estoy en contra de generalizar a la hora de evaluar méritos.

    Enhorabuena por tu post y por tu decisión, porque estoy seguro de que alguien con tus capacidades puede no sólo conseguir lo que desee, sino saber perfectamente adaptarse a lo que venga. Un abrazo.

    • Muchas gracias por tu comentario, Dr. Desgraciadamente, los sistemas de evaluación nunca le parecen perfectos a todo el mundo, y no se si se podría hacer uno que fuera “lo más perfecto posible”.

      Un abrazo.

  8. tigrecito

    Como bien dices compadrito, la vida es cuestión de prioridades, y no deja de ser una suerte tener el poder de elegir entre varias opciones.. muchos solo tienen una.

  9. Juan Villa

    Muchas gracias por tu blog, yo estoy en un Postdoc y quiero mucho regresar a mi país por mi familia, también disfruto mucho el postdoc, aun así el ultimo párrafo de tu blog resume perfectamente lo que pienso.

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