La Ardilla de Oro

Aludiendo al antiguo dicho de que “una ardilla podía recorrer la Península Ibérica de rama en rama, sin tocar el suelo.” el blog Metros por Segundo ha creado el juego de cultura científica La Ardilla de Oro. En este, cada concursante irá saltando de blog en blog, contestando una pregunta en cada bitácora. Hay preguntas de Física, Astronomía, Química, Matemáticas, Biología, Medicina, Tecnología y Humanidades. La primera de las ardillas que llegue al último árbol habiendo respondido correctamente a cada una de las cuestiones será coronada como La Ardilla de Oro. Para participar, tenéis que enviar una solicitud completando el formulario que encontraréis en la página dedicada al evento.

La primera pregunta del concurso, desde donde debéis comenzar vuestra ruta de saltos de blog en blog, se encuentra en el blog organizador, Metros por Segundo, así que si no habéis iniciado aún vuestra ruta, debéis ir aquí.

Si has seguido bien tu hoja de ruta, debes haber llegado aquí desde El Celuloide de Avogadro.

Este blog participa con una pregunta dedicada a la MEDICINA, en concreto a la NEUROCIENCIA, que es la número 24 de este viaje de blog en blog:

24. Uno de los padres de la medicina moderna dijo que “En la historia de la medicina, hay pocas ocasiones en que una enfermedad haya sido descrita de forma tan exacta, tan gráfica y tan breve” ¿Qué enfermedad es esta, que lleva el nombre de uno de los médicos que la describió (otros lo habían hecho antes) en el primero de los dos únicos artículos que escribió en su vida?

Ahora debes saltar al siguiente árbol, que es El blog de Melquíades.

¡Suerte en tu viaje!

Imagen modificada de University of Michigan LSA

Imagen modificada de University of Michigan LSA

 

Ya hay ganador de la I Edición de la Ardilla de Oro

 

El vencedor de la I Edición de La Ardilla de Oro, tras haberse impuesto a más de un centenar de participantes, fue José Luis “Pepelu” Bueno López, estudiante de doctorado en Ingeniería Mecánica. Enhorabuena, Pepelu.

 

Moisés García Arencibia

Deja un comentario

Archivado bajo Neurociencia, Salud

#NoSinEvidencia

En un país en el que la directora de la Agencia Española de Medicamentos no sabe lo que es un medicamento, y donde el Gobierno planea aprobar una ley para legalizar los productos homeopáticos, se hacen necesarios manifiestos como este, al que nos adherimos desde este humilde blog:

MANIFIESTO

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

 

Moisés García Arencibia

 

2 comentarios

Archivado bajo Magufo

Ayuda a la investigación donando tu cara

Tras un par de meses desconectado del blog, escribo esta entrada no porque sea Halloween, sino porque a partir de la media noche del 31 de Octubre dará comienzo una nueva edición de Movember. ¿Qué es Movember? Movember es un movimiento internacional que trata de recaudar fondos para programas de salud masculina que investigan  para combatir el cáncer de próstata y testículos, y para programas de concienciación y educación.

¿Cómo se puede ayudar? Movember reta a los hombres a que se dejen crecer el bigote durante el mes de noviembre. Las reglas son sencillas: el día 1 hay que afeitarse completamente la cara, y dejar crecer el bigote durante todo el mes. Haciendo esto, nos convertimos en anuncios andantes, ya que la gente que no esté acostumbrada a vernos con ese look (completamente afeitado, en mi caso, o con bigote, más adelante) nos preguntará a qué se debe, y podremos contarle lo importante que es la investigación en el cáncer de próstata y de testículos, y animarles a que donen a la campaña.

Puede parecer una tontería, pero cuando la gente a tu alrededor ve que te lo tomas en serio, termina colaborando. El dinero se puede donar a través de la web de Movember, y no va para la persona a la que donas, sino directamente a la organización, que luego lo repartirá en varios programas de investigación por distintos países (se puede ver un informe en su web).

Entonces, ¿solo pueden participar los hombres? Pues no, aunque los hombres participan dejándose crecer el bigote, las mujeres también pueden crearse un perfil en la web de Movember y recaudar dinero para la causa. El año pasado, una compañera de laboratorio se dedicó a vender broches con forma de bigote, y otra vendía pastelillos en la pausa del café con forma de mostacho también.

Aunque a algunos no os suene de nada esto que os cuento, Movember empezó en el año 2003, en Australia, y el año pasado participaron 1.1 millones de personas que lograron recaudar 113.5 millones de euros.

Desde este blog os animo a que participéis, registrándoos en la web de Movember (es.movember.com) y dejándoos crecer un bigote, como Mo Bros(ellos), o colaborando de cualquier otra forma, como Mo Sistas (ellas). Y si no, siempre podéis ayudar con vuestros donativos. Si queréis colaborar donando a través de mi perfil, podéis verlo en movember.co/Moises. Iré actualizándolo con fotos del mostacho. De momento ya está la foto de hoy, día -1, con la barba que desaparecerá mañana para dejar una cara lampiña en la que crecerá el bigote.

Moisés García Arencibia

1 comentario

Archivado bajo Salud

Los listos del DHA

Símbolo internacional de la lactancia

Las asociaciones de pediatría suelen insistir en los beneficios de la lactancia materna, y la Organización Mundial de la Salud recomienda que se alimente a los niños exclusivamente con lactancia materna durante los 6 primeros meses de vida, indicando que la leche materna contiene todos los nutrientes que necesita el recién nacido y que además ayuda a sus defensas. Hace unos días aparecía en distintos medios de comunicación una noticia que decía que “La lactancia materna aumenta el nivel intelectual del niño“. La noticia se hace eco de un estudio, publicado en la revista JAMA Pediatrics [1] por investigadores de Harvard (EE.UU.), en el que los autores se interesaron por la relación entre la lactancia durante los primeros meses de vida y la capacidad intelectual de los niños en etapas posteriores de su vida.

Los autores del estudio sugieren que el ácido docohexaenoico (DHA por sus siglas en inglés), presente en la leche materna, podía aumentar el desarrollo cognitivo del lactante. El DHA es un ácido graso poliinsaturado de cadena larga del tipo omega-3, y es uno de los principales ácidos grasos en las membranas de las neuronas.  Es un ácido graso denominado “esencial”, ya que el cuerpo humano no es capaz de producirlo de forma eficiente y es preciso por lo tanto obtenerlo de la dieta. El DHA es necesario para el crecimiento y la maduración del cerebro y de la retina de los niños.  Como el pescado es muy rico en DHA, los autores del estudio quisieron también determinar si la ingesta de pescado por parte de la madre  influía en la capacidad intelectual del lactante.

El estudio analizó a 1312 mujeres y a sus hijos. Los resultados indican que existe una relación directa entre la duración de la lactancia materna y la inteligencia verbal a los 3 años y el coeficiente intelectual a los 7 años. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativa en la memoria o la capacidad de aprendizaje. A diferencia de estudios anteriores, en este se ha tenido en cuenta la duración y la exclusividad de la lactancia, así como el nivel socioeconómico, el ambiente familiar y la inteligencia materna. El hecho de consumir más pescado (más de 2 raciones a la semana) no mostró beneficios significativos de la lactancia materna.

Dado que solo el 18% de las españolas alimenta a su hijo en exclusiva con leche materna durante los primeros 6 meses,  ¿qué pueden hacer para que sus hijos no se pierdan ese efecto maravilloso del DHA? Es evidente que no les pueden dar pescado a esa edad. Bueno, para eso están los empresarios altruistas, que han pensado en incorporar este ácido graso a las leches de fórmula que toman los niños en el biberón.  Si uno pasa por la sección de las leches infantiles de una farmacia, verá como muchas de ellas vienen suplementadas con DHA. Esto debería solucionar el problema, ¿no? Pues resulta que no. Existen metaanálisis que indican que los suplementos de DHA no favorecen un mejor desarrollo intelectual ni en niños prematuros [2] ni en niños no prematuros [3]. Además, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha emitido un informe en el que dice que no hay suficiente evidencia para establecer una relación causa-efecto entre la ingesta de leche suplementada con DHA y el desarrollo intelectual del niño [4].

Así pues, parece que las leches de fórmula suplementadas con DHA solo sirven para hacer más ricos a los listos que las venden, pero no más listos a las ricuras que las consumen.  Si no pueden dar el pecho a sus hijos hasta los 6 meses, que es lo recomendado, al menos que no les cobren de más por alimentarles.

Moisés García Arencibia

Referencias:

[1] Belfort et al. (2013) Infant Feeding and Childhood Cognition at Ages 3 and 7 Years. JAMA Pediatrics. doi:10.1001/jamapediatrics.2013.455

[2] Schulzke SM, Patole SK, Simmer K. Longchain polyunsaturated fatty acid supplementation in preterm infants. Cochrane Database of Systematic Reviews 2011, Issue 2. Art. No.: CD000375. DOI: 10.1002/14651858.CD000375.pub4 – See more at: http://summaries.cochrane.org/CD000375/longchain-polyunsaturated-fatty-acid-supplementation-in-preterm-infants#sthash.D8WQbDrm.dpuf

[3] Simmer K, Patole SK, Rao SC. Longchain polyunsaturated fatty acid supplementation in infants born at term. Cochrane Database of Systematic Reviews 2011, Issue 12. Art. No.: CD000376. DOI: 10.1002/14651858.CD000376.pub3 – See more at: http://summaries.cochrane.org/CD000376/longchain-polyunsaturated-fatty-acid-supplementation-in-infants-born-at-term#sthash.OXmPn0yg.dpuf

[4] The EFSA Journal (2009) 1000, 1-13

 

15 comentarios

Archivado bajo Causalidad, Neurociencia

Gran Hermano magufo: la terapia neural

GH_logo Gran Hermano es un programa de entretenimiento que lleva ya 14 ediciones. Para algunos es un misterio cómo ha podido aguantar tanto en televisión, aunque si la cadena que lo emite continúa haciéndolo es porque seguirá teniendo audiencia. El programa debe gran parte de su éxito a su presentadora, Mercedes Milá. Esta, consciente de ello, se permite hacer, en sus propias palabras, “lo que le sale del bolo”. Esto incluye, al menos en esta edición, el promover la pseudociencia a la mínima oportunidad.  En Gran Hermano se han pasado definitivamente al bando magufo.

Hace unas semanas, Mercedes Milá se dedicó a publicitar el libro “La enzima prodigiosa” de Hiromi Shinya tanto en televisión como en la radio. Incluso lo metió en la casa de Gran Hermano para que lo leyeran los concursantes. A pesar de las bondades que ella pueda decir sobre el método descrito en este libro, no es más que “una enorme sucesión de falacias y teorías pseudocientíficas”  como muy bien explicó Centinel en el blog “Lo que dice la ciencia para adelgazar”. Les recomiendo que pasen por allí y lean la crítica al libro. Posteriormente le han dado también un buen repaso en Los productos naturales ¡vaya timo!, Comer o no comer y El nutricionista de la general.

Mercedes-Mila-ensena-las-braga_54374354538_53699622600_601_341Pero no contenta con publicitar su libro favorito del momento, Mercedes Milá comenzó poco después a recomendar la “terapia neural“. Esta “terapia” fue inventada por Ferdinand y Walter Huneke, dos hermanos alemanes, cuando en 1925 curaron la migraña crónica de su hermana al inyectar de forma accidental un preparado que contenía procaína, un anestésico local.  En los años siguientes desarrollaron su teoría y basaron el efecto de su tratamiento en el “Fenómeno en segundos” (por la rapidez con la que aparecían los resultados) y el “Efecto curativo a distancia” (porque pinchando en una zona del cuerpo podían “curar” otra zona distante).  Posteriormente desarrollaron la teoría de “Campos interferentes”, que dice que en una persona enferma, la “energía vital” no fluye correctamente (principalmente a través el sistema nervioso autónomo o vegetativo), y la terapia neural es capaz de restablecer este flujo. 

32964_mercedes_mila_se_desnudo_en_la_gala_de_gran_hermano_catorce___foto__telecinco_Casi 90 años después de su descubrimiento, sus seguidores siguen creyendo en estos principios y afirman que la terapia neural puede curar muchas enfermedades agudas, crónicas y degenerativas. Poco les importa que no se haya publicado ningún ensayo clínico riguroso en una revista científica seria, ni que nadie haya sido capaz de describir o medir esa supuesta “energía vital” de la que también hablan otras pseudociencias como la acupuntura o el reiki. Además, los creyentes en esta magufada usan otros términos habituales en las pseudoterapias como auto-curación, holístico, e incluso “efecto cuántico” para tratar de dar explicación a el sinsentido de que aplicar una dosis pequeña de un anestésico local en una parte del cuerpo pueda curar una gran variedad de enfermedades, cuando lo único que hay es efecto placebo y “amimefuncionismo”. 

Parece que en Gran Hermano, Mercedes Milá tiene carta blanca no solo para enseñar su ropa interior siempre que le venga en gana, sino también para promocionar pseudoterapias.  Querida Mercedes, desde aquí te pido que pienses en el daño que le puedes causar a mucha gente con eso que haces en el programa que presentas.

Moisés García Arencibia

6 comentarios

Archivado bajo Magufo, Salud

Volvemos en un par de días

La entrada que estaba a punto de terminar se ha visto interrumpida por los “cólicos del lactante” de Emma más una visita a Urgencias Pediátricas por el miedo provocado en unos padres primerizos por unos cristales de urato.

Ahora escribo estas líneas desde mi móvil (primera vez que escribo un post desde el móvil) en el Lactario del Hospital Materno Infantil. Espero poder terminar el post en un par de días. En él critico a una persona famosa que promociona magufadas y pseudociencia.

De momento, a seguir disfrutando.

 

Moisés García Arencibia

3 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Experiencia de un postdoc en el extranjero

Hace tiempo que quería escribir una entrada acerca de mi experiencia como investigador postdoctoral en el extranjero. Ilustres blogueros han contado ya sus experiencias y opiniones al respecto. Algunos no se han ido y han contado por qué piensan que no es necesario irse ([1] y [2]). Otros se fueron y comentan que no les ha ido todo lo bien que querían. Y también hay quien se niega a  irse aunque esa fuera la única opción de seguir investigando. En las siguientes líneas intentaré explicar cómo me fue a mí, dejando claro que cada caso es diferente y que lo que yo viví no debe ser tomado como un ejemplo “típico”.
Lo primero que debo decir es que lo mío no fue una fuga de cerebros. Yo no me vi empujado a salir de España para poder seguir trabajando como investigador. Yo podía haber seguido en el mismo laboratorio o, como muy lejos, en la misma facultad en donde hice la tesis doctoral. Sin embargo, decidí irme. Me marché para aprender cosas nuevas que completaran mi formación: nuevas formas de trabajar, nuevas técnicas de laboratorio, etc… Mi plan era irme a Londres, pero al laboratorio donde iba a ir le denegaron el proyecto que había pedido y con cuyo dinero iban a pagarme, así que tuve que buscar otro sitio al que ir. Y así descubrí que en Cambridge buscaban a alguien con un perfil similar al mío. Tras una entrevista telefónica y otra en persona, conseguí el puesto.

 

El grupo en el que estuve trabajando durante más de tres años es un grupo grande y con muchísimo dinero disponible para investigar. Está formado por más de 30 investigadores, la mayoría de ellos postdoctorales, de unas 20 nacionalidades distintas. Se trabaja con células, ratones, pez cebra y moscas. Desde el punto de vista científico fue una época muy buena. Aprendí nuevas técnicas y nuevas formas de trabajar, establecí muchos contactos, publiqué en las mejores revistas, etc…

Además, aproveché todo lo que pude el hecho de estar en la Universidad de Cambridge. Realicé todos los cursos de formación para la docencia que se ofertaban, y que eran gratuitos. Estuve dando clase de Neurobiología, lo que me hizo aprender muchísimo no solo acerca de cómo dar clase, sino de la propia materia, de la que solo conocía la pequeña parte que era tenía que ver con mi línea de investigación. Los alumnos eran muy buenos y estaban bastante motivados, lo que facilitaba mucho las cosas. Descubrí que, aunque sea sacrificado, es muy gratificante dar clase.

Llegando a la ciudad

Y por último, en lo personal también me fue muy bien. Mejoré mi nivel de inglés, hice nuevas y muy buenas amistades, descubrí la vida en los college gracias a que formé parte del Trinity Hall (incluyendo las cenas con capa a lo Harry Potter), y disfruté de la vida en una ciudad pequeña, pudiendo ir a todos lados en bicicleta y jugando al fútbol en los parques. Hasta tal punto me adapté a la vida inglesa que me hice un verdadero fan de la cerveza británica y ¡hasta jugué al cricket!

Bueno, tras este brevísimo resumen puede que os parezca que todo era de color de rosa en Cambridge, no solo para mí sino para otros de los investigadores españoles que están o estaban allí. Sin embargo, para la mayoría, hay un problema gravísimo: no es nada sencillo volver a España. Si el objetivo es volver a un puesto en la Universidad, la cosa se complica muchísimo, ya que las plazas, por mucho que se pregone la excelencia, no son realmente competitivas, sino que suelen ser para los que ya están en el departamento. Por otra parte, los recortes que los políticos españoles han dado al presupuesto para la investigación hace que cada vez haya menos ayudas para contratar investigadores, y menos dinero para proyectos de investigación.

Llegados a este punto, alguno puede estar preguntándose lo siguiente: si todo está tan mal aquí y todo estaba tan bien allí, ¿por qué te volviste? Bueno, me volví porque quería formar una familia aquí en España. Hay gente que ama la ciencia y que haría cualquier cosa por ella. Yo no. Yo quiero a la ciencia, pero amo a mi familia, así que si tengo que elegir entre una de las dos, lo tengo claro. Si no puedo trabajar como investigador, lo intentaré en otra cosa, esté relacionado con la ciencia o no. Eso sí, siempre me quedará este blog para poder dar rienda suelta a mis inquietudes científicas.

Moisés García Arencibia

19 comentarios

Archivado bajo Uncategorized