Archivo mensual: septiembre 2012

Acupuntura, dolor crónico y efecto placebo.

(Fuente: Wikicommons)

La acupuntura le gana la batalla al dolor crónico“. Así de contundente titulaba el diario ABC uno de sus  artículos hace dos semanas. La noticia seguía con un subtítulo que decía “Un estudio ha demostrado que la tradicional técnica china puede mitigar la artritis, las migrañas y los dolores de espalda”. Con la cantidad de gente que sufre esos dolores, que disminuyen muchísimo su calidad de vida y que en ocasiones pueden llegar a ser incluso incapacitantes ¿se ha conseguido por fin la solución a sus problemas? ¿Se ha demostrado por fin que las terapias tradicionales chinas (o las “terapias alternativas” en general) pueden ser mejores que la Medicina convencional? ¿Habían descrito por fin cómo funciona la acupuntura?. No podía quedarme con estas dudas, así que decidí seguir leyendo.

(Fuente: Wikicommons)

¿En qué consiste la acupuntura? Se basa en la inserción de agujas (así que nada de “natural”) en determinados puntos de la piel. Estimulando estos puntos (hay unos 400), se consiguen corregir los desequilibrios del “qi” (chi), la energía vital que fluye a través de los 20 “meridianos” que cruzan el cuerpo. Hasta la fecha, nadie ha conseguido demostrar la existencia del qi o de los meridianos, pero parece que a algunos eso no les importa. Se han realizado estudios acerca de la utilidad de la acupuntura para el tratamiento de adicción a drogas, depresión, insomnio, miopía, esquizofrenia, autismo, etc… sin ninún resultado positivo. En las pocas situaciones en que parecía tener algún efecto, como en el caso del tratamiento de las náuseas y los vómitos, la realización de estudios de mejor calidad han terminado por demostrar que no funciona.

¿Qué tiene este estudio que menciona ABC de diferente? Según el periódico, el estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, es el más exhaustivo que se ha realizado hasta la fecha. Dice que los investigadores “realizaron pruebas aleatorias controladas en 17.922 pacientes”. Esto es mentira. Lo que los investigadores han hecho es revisar la literatura existente sobre el uso de la acupuntura para tratar el dolor crónico, seleccionar (basándose en criterios establecidos a priori) aquellos trabajos que son mejores desde el punto de vista metodológico, y analizar los datos de todos ellos juntos. Esto es lo que se conoce como metaanálisis. Los investigadores incluyeron finalmente 29 estudios científicos en su metaanálisis. La particularidad es que contaron con los datos originales que se obtuvieron en cada uno de esos estudios,  gracias a la colaboración entre los distintos grupos de investigación.

Siguiendo con la noticia del ABC, dice que el estudio ha sido financiado por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés). Quizá piensan que así el estudio tiene más credibilidad. En cualquier caso, la realidad es que el estudio está financiado por el Centro Nacional para la Medicina Alternativa y Complementaria (NCCAM) y por el Instituto Samueli, que promueve la investigación en terapias alternativas.

Fuente: Wikicommons

En cuanto a los resultados, el metaanálisis comparaba cómo mejoraba el dolor crónico en pacientes que recibían tratamiento con acupuntura, comparado con pacientes que no recibían tratamiento alguno y con pacientes que recibían acupuntura “simulada” (que el ABC llama “de mentiritas” [sic]). Un tercio de los artículos empleados en el metaanálisis no incluían un grupo de pacientes con acupuntura simulada. En aquellos que la incluían, el método para simular la acupuntura no era el mismo. En unos, las agujas se clavaban solo superficialmente. En otros, las agujas no se clavaban, sino que entraban en su funda cuando se presionaban sobre la piel. En otros casos, las agujas se clavaban en sitios que no correspondían a los puntos tradicionales de acupuntura (y que, por tanto, no iban a mejorar el flujo del supuesto qi a través de los supuestos meridianos). Esto además hace que los estudios de doble ciego (donde ni el paciente ni el investigador saben si están administrando el tratamiento o el control) sean casi inexistentes, ya que el investigador sabe si está clavando la aguja o no, si ésta entra a la profundidad adecuada y si está en el punto en que debería estar. Además, el estudio cuenta con algunos problemas estadísticos que no voy a mencionar aquí, pero que están explicados en el análisis que A.L. Avins hace de este estudio en la propia revista donde se publicó.

Lo mejor de todo es que, la conclusión del metaanálisis es que aunque la acupuntura tiene un ligero efecto beneficioso sobre el dolor crónico, el efecto es el mismo que el de la acupuntura simulada. Esto quiere decir que la acupuntura no está actuando sobre el qi ni sobre ninguna otra cosa, sino que su acción se debe al efecto placebo. Aún así, hay quien defiende que aunque solo sea por el efecto placebo, la acupuntura debería poder usarse para calmar el dolor. Es lo que indica el antes mencionado A.L. Avins en su comentario acerca del metaanálisis y lo que dicen algunos medios de comunicación como la CBS, que indica que “Placebo or not, acupuncture can help with pain” [Placebo o no, la acupuntura puede ayudar con el dolor].

(Fuente: Wikicommons)

¿Qué es el efecto placebo? Es la mejora de la condición médica que no se puede atribuir a la medicación o al tratamiento que se haya administrado. Este efecto es mayor cuando se miden efectos subjetivos (como la sensación de dolor) y menos o casi inexistente cuando se miden efectos objetivos (presión sanguínea, por ejemplo). Se ha indicado que el efecto placebo es psicológico, y se basa en las expectativas del paciente y en el condicionamiento. El hecho de que el paciente acuda a un centro médico a recibir un tratamiento que le han dicho que le va a curar, hace que su cerebro “se lo crea”, y por lo tanto ocurren cambios en el cuerpo como reducción del estrés, que facilitan la mejora de la condición del paciente.

Entonces, si el efecto placebo existe, ¿está bien recomendarle a un paciente que se someta a un tratamiento que no funciona más allá del efecto placebo, como sostienen algunos? Bueno, desde el punto de vista ético, el médico estaría mintiéndole al paciente al decirle que la terapia a la que le van a someter (y que va a pagar, que las terapias alternativas no son gratis) tiene alguna utilidad médica más allá del efecto placebo. Si le dice la verdad, estaría disminuyendo el efecto placebo ya que, recordemos, este se basa en las expectativas del paciente. Por otro lado, el efecto placebo no es siempre beneficioso e inocuo. El hecho de que algunas terapias alternativas puedan tener ligeros efectos debido al efecto placebo puede hacer que la gente piense que realmente funcionan y que dejen de lado la verdadera Medicina para echarse en brazos del primer curandero que, como una vez le alivió la jaqueca, seguro que también le puede curar ese cáncer de páncreas (recuerden a Steve Jobs).

Moisés García Arencibia

Esta entrada participa en el XVI Carnaval de Biología que se celebra en este mismo blog.

Referencias:
ResearchBlogging.org Vickers AJ, Cronin AM, Maschino AC, Lewith G,MacPherson H, Foster NE, Sherman KJ, Witt CM, Linde K, for the Acupuncture Trialists’ Collaboration (2012). Acupuncture for Chronic Pain. Individual Patient Data Meta-analysis. Archives of Internal Medicine : 10.1001/archinternmed.2012.3654

ResearchBlogging.org Avins, AL (2012). Needling the Status Quo. Comment on “Acupuncture for Chronic Pain” Archives of Internal Medicine : 10.1001/archinternmed.2012.4198

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¿Quieres que el tiempo pase más despacio? ¡Prepárate!

Tranquilos, que en el post de hoy no va de ninguna magufada que te prometa tener  superpoderes para esquivar las balas como Neo en Matrix (ejemplo que pueden entender los más jóvenes) o congelar el tiempo como Evie Garland (ejemplo para gente con más de 30 y tantos años). Hoy voy a hablar de una noticia que me ha llamado la atención esta semana y que además trata de Neurobiología, con lo que participo en el XVI Carnaval de Biología que organiza este mismo blog. Según la BBC,  El tiempo pasa “más lento” para los grandes deportistas. ¿Es esto cierto? ¿Cuál es la explicación? Seguid leyendo y os lo explico.

La noticia se basa en un artículo titulado “Ready steady slow: action preparation slows the subjective passage of time” [Preparado, listo, despacio: la preparación para la acción disminuye el paso subjetivo del tiempo] publicado en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Según el primer firmante del artículo, el Dr Nobuhiro Hagura, del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College en Londres, la idea surgió tras oir a los bateadores de béisbol en Japón decir que sentían que la bola se movía “más lentamente” cuando la iban a golpear. Algunos tenistas afirmaban sentir lo mismo y  los corredores de Fórmula Uno, según el Dr. Hagura, “describen una sensación similar cuando pasan a otro competidor en la pista”.  ¿Eran estas simples anécdotas de deportistas? ¿Era una ilusión del cerebro después de haber realizado el movimiento? ¿o realmente los deportistas tenían esta sensación antes de realizar el movimiento? La hipótesis del artículo es que esta sensación de dilatación del tiempo ocurre antes del movimiento, durante la fase de preparación de la acción, y que esto se debe a que el cerebro maximiza su capacidad de captación de información sensorial antes de realizar el movimiento.

Hagamos ahora un pequeño alto para hacer un muy breve resumen de cómo haría el cerebro de un bateador o un tenista para saber cómo tiene que golpear una bola que viene a gran velocidad. El cerebro recibe información de los sentidos (la velocidad, efecto y trayectoria de la bola), la procesa y envía información a los músculos para que efectúen el movimiento (golpear la bola). El problema es que esa información que va de los ojos al cerebro y de éste a los músculos, aunque viaja muy rápido, tarda tiempo en hacer su recorrido. Así que el tenista no sabe “exactamente” dónde está la bola y por lo tanto tiene que hacer una “estimación” de dónde estará, basándose en la información que recibe y en lo que ha aprendido (la experiencia le ayudará a saber cuánto botará la bola según la superficie de la pista de tenis, o qué efecto cogerá, por ejemplo). Así que a mayor información recibida, mejor estimación de la posición de la bola. De ahí que maximizar la “capacidad de captación de información sensorial antes de realizar el movimiento” haga que el deportista sienta que el tiempo se congela y tiene más tiempo para hacer un golpe perfecto.

Volviendo al artículo, para probar su hipotésis el Dr. Hagura realizó una serie de sencillos experimentos en la que los sujetos voluntarios tenían que responder a una serie de estímulos visuales en una pantalla. Los participantes se situaban frente a la pantalla, con el dedo índice de la mano derecha sobre un pulsador, y fijaban la vista sobre una cruz en medio de la pantalla. Entonces recibían un impulso visual de duración variable (de 700 a 1600 ms) que les indicaba si debían prepararse para realizar el movimiento (si aparecía un símbolo +) o si no debían prepararse para el movimiento (si aparecía el símbolo X). Cuando el impulso visual desaparecía, los participantes debían ejecutar el movimiento o mantener la mano en la misma posición, según el símbolo que hubieran visto, y posteriormente indicar si les había parecido que el impulso visual había sido “largo” o “corto” en comparación con los otros impulsos vistos anteriormente (los participantes habían recibido varias sesiones de entrenamiento antes del experimento). Los resultados indicaron que los participantes que se preparaban para realizar el movimiento (los que veían el símbolo +) consideraban que los impulsos habían sido más “largos”, así que les parecía que el tiempo pasaba más despacio que para aquellos que no se preparaban para la acción.

Diseño del experimento

¿Era esta percepción de dilatación temporal debida a la preparación para el movimiento o había otra causa? Otros autores ya habían indicado anteriormente que prestar atención ya era suficiente para sentir una dilatación temporal, así que podia ser esta la causa del resultado antes descrito. Para descartar que se debiera al aumento de atención, los autores realizaron otro experimento similar al anterior pero en el que los participantes no debían prepararse para realizar un movimiento sino para distinguir si aparecía en la pantalla la letra C o la letra G. Por lo tanto los participantes que veían el símbolo + aumentaban su atención para reconocer la letra mientras que los que veían el símbolo X no necesitaban reconocer la letra y por lo tanto no aumentaban la atención. Los resultados no mostraron diferencias significativas entre ambos grupos, por lo que la percepción subjetiva de dilatación temporal no se debía a un aumento de la atención.

Además, los autores demostraron que cuanto más se preparaban los voluntarios para una posible acción, más dilatada era su percepción del tiempo. Para ello diseñaron un experimento en el que introducían “incertidumbre” acerca de dónde aparecería el objetivo que debían señalizar. Si los participantes no sabían dónde aparecería el objeto que debían señalar no podían preparar el movimiento, pero si se les decía dónde aparecería el objetivo, no existía incertidumbre y por lo tanto estaban mejor preparados para realizar la acción. Estos últimos que estaban más preparados percibían una mayor dilatación temporal.

En los últimos experimentos, los autores demostraron que esta sensación de dilatación temporal no se percibía tras la realización del movimiento, sino que era previa al mismo y debida a un aumento en la capacidad de procesamiento de la información visual.

¿Y qué tienen que ver los deportistas con todo esto? Aparte de la anécdota que llevó a los investigadores a realizar el estudio, no se relaciona a los deportistas con esta mayor capacidad de procesamiento visual. Los autores señalan que lo que les gustaría hacer ahora para confirmar sus resultados es realizar estudios de neuroimagen para comprobar que efectivamente aumenta la actividad en las áreas cerebrales encargadas del procesamiento visual y realizar estudios para analizar si los deportistas tiene, como ellos suponen, una mayor actividad en estas áreas cuando preparan el movimiento.

Así que, aunque no lleguemos a los niveles de los personajes que puse como ejemplo en el primer párrafo, ya sabemos que si nos preparamos, podremos llegar a ralentizar el tiempo (más bien nuestra percepción del mismo) aunque sea unos pocos milisegundos.

Estos son los dos ejemplos que usé en el primer párrafo de esta entrada.

Pues lo dicho, que esta entrada participa en el XVI Carnaval de Biología.

 

Moisés García Arencibia

Referencias:

ResearchBlogging.org
N. Hagura, R. Kanai, G. Orgs and P. Haggard (2012). Ready steady slow: action preparation slows the subjective passage of time. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences : 10.1098/rspb.2012.1339

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Participaciones en el XVI Carnaval de Biología

En esta entrada se recogen las participaciones al XVI Carnaval de Biología.
LISTADO DE PARTICIPACIONES

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XVI Carnaval de Biología

Con solo 6 meses de vida, le ha llegado el turno a este humilde blog de albergar el Carnaval de Biología. Tomándole el relevo a Hablando de Ciencia, hoy comienza la XVI Edición del Carnaval de Biología. Es un honor para El Blog Falsable y para mí mismo formar parte del grupo de blogs que mes tras mes, edición tras edición, organizan este carnaval y en el que, como podéis comprobar, se encuentran grandes nombres de la divulgación científica:

I edición (febrero de 2011): MicroGaia (Tema propuesto: Bacterias)

II edición (marzo de 2011): La muerte de un ácaro (Tema propuesto: Evolución)

III edición (abril 2011): El Pakozoico (Tema propuesto: Relaciones tróficas)

IV edición (mayo 2011): BioUnalm (Tema propuesto: Biotecnología)

V edición (junio 2011): Feelsynapsis (Tema propuesto: Ellas también investigan)

1ª edición del Biocarnaval de verano (julio y agosto de 2011), coordinado por Marimarus blog (Tema propuesto: Artrópodos) y ¡Jindetrés sal! (Tema propuesto: Anécdotas biológicas veraniegas). También se llevó a cabo el Concurso de bioilustración en Feelsynapsis y el de biofotografía en Microgaia

VI edición (octubre 2011): Diario de un copépodo (Tema propuesto: ¡No puedo creer que no sea…!)

VII edición (noviembre 2011): Curiosidades de la Microbiología (Tema propuesto: Gazapos)

VIII edición (diciembre 2011): Resistencia numantina (Tema propuesto: Defendiendo ideas contra la evidencia)

IX edición (enero 2012): La Ciencia de la Vida (Tema propuesto: Cordados)

X edición (febrero 2012): Scientia (Tema propuesto: Enzimas)

XI edición (marzo 2012): Ciencia y alguna que otra cosa (Tema propuesto: La información y la vida)

XII edición (abril 2012): Blog de laboratorio (Tema propuesto: El ADN)

XIII edición (mayo 2012): Caja de Ciencia (Tema propuesto: Levaduras y Hongos)

XIV edición: (junio 2012): BioTay (Tema propuesto: Comportamiento animal)

XV edición: (julio-agosto 2012): Hablando de Ciencia (Tema propuesto: Dinosaurios (y otras criaturas extintas))

Como ya es tradición en este carnaval, aunque el tema de los artículos es libre, el blog que lo alberga puede proponer un tema específico. Yo me dedico a investigar en enfermedades neurodegenerativas y además estamos en el Año de la Neurociencia y sorprendentemente no se ha elegido aún como tema (aunque el tema del XI Carnaval de Biología tenía algo de relación). Por lo tanto, propongo que el tema del XVI Carnaval de Biología sea “Neurobiología“. Seguro que se os ocurren buenos artículos para el carnaval que estaré deseando leer.

Por último, solo me queda dar un repaso a las reglas del carnaval, que son las siguientes:

 

  1. La participación es libre.
  2. Cada mes el blog anfitrión anunciará el inicio del Carnaval indicando la fecha de comienzo (se recomienda que sea la misma que la del anuncio) y la fecha de fin del mismo (preferiblemente a finales de cada mes). La elección del blog anfitrión de cada edición la hará libremente el último blog que la haya organizado. Se puede recurrir a amigos, familiares o vecinos blogueros. Para participar no hace falta tener blog propio, se puede publicar en el de un amigo, familiar, vecino…y se hará mención expresa al autor o autores.
  3. La temática será libre pudiendo ser de cualquiera de los muchos campos dentro de la biología: evolución, botánica, zoología, microbiología, bioquímica, genética, etc. Por supuesto también es libre el contenido de la misma. Aunque el anfitrión puede proponer un tema concreto sobre el que los participantes pueden escribir, dibujar, cantar, o lo que tengan pensado.
  4. Cada entrada (post) publicado deberá indicar que participa en la n-Edición del Carnaval de biología citando y enlazando al blog organizador. Tenéis dos posibles formas de avisar, directamente al blog anfitrión o al twitter del carnaval @biocarnaval.
  5. Cada organizador puede ir mejorando e innovando con nuevas propuestas y apuestas. Todo debe funcionar solo. Si alguien se ofrece a crear una web y/o un logo o banner para el carnaval mucho mejor.
Esta edición del Carnaval empezará hoy día 3 de septiembre y durará hasta el día 1 de octubre. Si alguien quiere publicar una entrada y no tiene blog propio, puede hacerlo en El Blog Falsable. Además podéis avisar de que vuestras entradas participan en el carnaval en mi cuenta de twitter @moigaren, en los comentarios de esta entrada o a través del formulario de contacto del blog.

 

Además, y con el objetivo para dar más difusión al Biocarnaval, podéis colocar un párrafo en cada entrada participante, que puede ser algo parecido a esto:“Esta entrada participa en la XVI edición del Carnaval de Biología, organizado por El Blog Falsable” , poniendo un enlace a esta misma entrada.

 

Y creo que con esto ya está todo dicho. Espero que esta edición esté a la altura de las ediciones anteriores, tanto en cantidad como en calidad.

 

¡¡¡¡¡¡¡Que empiece el Carnaval!!!!!!

NOTA: Las participaciones de este XVI Carnaval de Biología serán recopiladas AQUÍ

 

Moisés García Arencibia

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