Archivo de la etiqueta: pseudociencia

#NoSinEvidencia

En un país en el que la directora de la Agencia Española de Medicamentos no sabe lo que es un medicamento, y donde el Gobierno planea aprobar una ley para legalizar los productos homeopáticos, se hacen necesarios manifiestos como este, al que nos adherimos desde este humilde blog:

MANIFIESTO

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

 

Moisés García Arencibia

 

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Magufo

Acupuntura, dolor crónico y efecto placebo.

(Fuente: Wikicommons)

La acupuntura le gana la batalla al dolor crónico“. Así de contundente titulaba el diario ABC uno de sus  artículos hace dos semanas. La noticia seguía con un subtítulo que decía “Un estudio ha demostrado que la tradicional técnica china puede mitigar la artritis, las migrañas y los dolores de espalda”. Con la cantidad de gente que sufre esos dolores, que disminuyen muchísimo su calidad de vida y que en ocasiones pueden llegar a ser incluso incapacitantes ¿se ha conseguido por fin la solución a sus problemas? ¿Se ha demostrado por fin que las terapias tradicionales chinas (o las “terapias alternativas” en general) pueden ser mejores que la Medicina convencional? ¿Habían descrito por fin cómo funciona la acupuntura?. No podía quedarme con estas dudas, así que decidí seguir leyendo.

(Fuente: Wikicommons)

¿En qué consiste la acupuntura? Se basa en la inserción de agujas (así que nada de “natural”) en determinados puntos de la piel. Estimulando estos puntos (hay unos 400), se consiguen corregir los desequilibrios del “qi” (chi), la energía vital que fluye a través de los 20 “meridianos” que cruzan el cuerpo. Hasta la fecha, nadie ha conseguido demostrar la existencia del qi o de los meridianos, pero parece que a algunos eso no les importa. Se han realizado estudios acerca de la utilidad de la acupuntura para el tratamiento de adicción a drogas, depresión, insomnio, miopía, esquizofrenia, autismo, etc… sin ninún resultado positivo. En las pocas situaciones en que parecía tener algún efecto, como en el caso del tratamiento de las náuseas y los vómitos, la realización de estudios de mejor calidad han terminado por demostrar que no funciona.

¿Qué tiene este estudio que menciona ABC de diferente? Según el periódico, el estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, es el más exhaustivo que se ha realizado hasta la fecha. Dice que los investigadores “realizaron pruebas aleatorias controladas en 17.922 pacientes”. Esto es mentira. Lo que los investigadores han hecho es revisar la literatura existente sobre el uso de la acupuntura para tratar el dolor crónico, seleccionar (basándose en criterios establecidos a priori) aquellos trabajos que son mejores desde el punto de vista metodológico, y analizar los datos de todos ellos juntos. Esto es lo que se conoce como metaanálisis. Los investigadores incluyeron finalmente 29 estudios científicos en su metaanálisis. La particularidad es que contaron con los datos originales que se obtuvieron en cada uno de esos estudios,  gracias a la colaboración entre los distintos grupos de investigación.

Siguiendo con la noticia del ABC, dice que el estudio ha sido financiado por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés). Quizá piensan que así el estudio tiene más credibilidad. En cualquier caso, la realidad es que el estudio está financiado por el Centro Nacional para la Medicina Alternativa y Complementaria (NCCAM) y por el Instituto Samueli, que promueve la investigación en terapias alternativas.

Fuente: Wikicommons

En cuanto a los resultados, el metaanálisis comparaba cómo mejoraba el dolor crónico en pacientes que recibían tratamiento con acupuntura, comparado con pacientes que no recibían tratamiento alguno y con pacientes que recibían acupuntura “simulada” (que el ABC llama “de mentiritas” [sic]). Un tercio de los artículos empleados en el metaanálisis no incluían un grupo de pacientes con acupuntura simulada. En aquellos que la incluían, el método para simular la acupuntura no era el mismo. En unos, las agujas se clavaban solo superficialmente. En otros, las agujas no se clavaban, sino que entraban en su funda cuando se presionaban sobre la piel. En otros casos, las agujas se clavaban en sitios que no correspondían a los puntos tradicionales de acupuntura (y que, por tanto, no iban a mejorar el flujo del supuesto qi a través de los supuestos meridianos). Esto además hace que los estudios de doble ciego (donde ni el paciente ni el investigador saben si están administrando el tratamiento o el control) sean casi inexistentes, ya que el investigador sabe si está clavando la aguja o no, si ésta entra a la profundidad adecuada y si está en el punto en que debería estar. Además, el estudio cuenta con algunos problemas estadísticos que no voy a mencionar aquí, pero que están explicados en el análisis que A.L. Avins hace de este estudio en la propia revista donde se publicó.

Lo mejor de todo es que, la conclusión del metaanálisis es que aunque la acupuntura tiene un ligero efecto beneficioso sobre el dolor crónico, el efecto es el mismo que el de la acupuntura simulada. Esto quiere decir que la acupuntura no está actuando sobre el qi ni sobre ninguna otra cosa, sino que su acción se debe al efecto placebo. Aún así, hay quien defiende que aunque solo sea por el efecto placebo, la acupuntura debería poder usarse para calmar el dolor. Es lo que indica el antes mencionado A.L. Avins en su comentario acerca del metaanálisis y lo que dicen algunos medios de comunicación como la CBS, que indica que “Placebo or not, acupuncture can help with pain” [Placebo o no, la acupuntura puede ayudar con el dolor].

(Fuente: Wikicommons)

¿Qué es el efecto placebo? Es la mejora de la condición médica que no se puede atribuir a la medicación o al tratamiento que se haya administrado. Este efecto es mayor cuando se miden efectos subjetivos (como la sensación de dolor) y menos o casi inexistente cuando se miden efectos objetivos (presión sanguínea, por ejemplo). Se ha indicado que el efecto placebo es psicológico, y se basa en las expectativas del paciente y en el condicionamiento. El hecho de que el paciente acuda a un centro médico a recibir un tratamiento que le han dicho que le va a curar, hace que su cerebro “se lo crea”, y por lo tanto ocurren cambios en el cuerpo como reducción del estrés, que facilitan la mejora de la condición del paciente.

Entonces, si el efecto placebo existe, ¿está bien recomendarle a un paciente que se someta a un tratamiento que no funciona más allá del efecto placebo, como sostienen algunos? Bueno, desde el punto de vista ético, el médico estaría mintiéndole al paciente al decirle que la terapia a la que le van a someter (y que va a pagar, que las terapias alternativas no son gratis) tiene alguna utilidad médica más allá del efecto placebo. Si le dice la verdad, estaría disminuyendo el efecto placebo ya que, recordemos, este se basa en las expectativas del paciente. Por otro lado, el efecto placebo no es siempre beneficioso e inocuo. El hecho de que algunas terapias alternativas puedan tener ligeros efectos debido al efecto placebo puede hacer que la gente piense que realmente funcionan y que dejen de lado la verdadera Medicina para echarse en brazos del primer curandero que, como una vez le alivió la jaqueca, seguro que también le puede curar ese cáncer de páncreas (recuerden a Steve Jobs).

Moisés García Arencibia

Esta entrada participa en el XVI Carnaval de Biología que se celebra en este mismo blog.

Referencias:
ResearchBlogging.org Vickers AJ, Cronin AM, Maschino AC, Lewith G,MacPherson H, Foster NE, Sherman KJ, Witt CM, Linde K, for the Acupuncture Trialists’ Collaboration (2012). Acupuncture for Chronic Pain. Individual Patient Data Meta-analysis. Archives of Internal Medicine : 10.1001/archinternmed.2012.3654

ResearchBlogging.org Avins, AL (2012). Needling the Status Quo. Comment on “Acupuncture for Chronic Pain” Archives of Internal Medicine : 10.1001/archinternmed.2012.4198

28 comentarios

Archivado bajo Magufo, Salud

¡Peligro, nutrición ortomolecular!

Hace unas semanas recibí un comentario en este blog de una persona que acababa de seguirme en twitter. En la descripción de su perfil en la red social se definía, entre otras cosas, como “Orthomolecular Nutritionist” (Nutricionista Ortomolecular). Además, añadía un enlace a su blog donde descubrí que existía la Asociación Española de Nutricionistas y Terapeutas Ortomoleculares Cualificados (AENTOC) y que ésta había escrito un manifiesto para defenderse de las acusaciones vertidas en un informe de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AED-N). Tenía curiosidad por saber algo más acerca de este enfrentamiento entre asociaciones, así que decidí investigar un poco.

(Fuente Wikicommons)

En primer lugar, presentaré a los protagonistas de esta historia. Por un lado,  los autores del informe, la AED-N. Según su página web, pueden ser miembros de esta asociación con derecho a voz y a voto los “dietistas-nutricionistas recogidos en el artículo 7.2.g) de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y en posesión del título universitario de Nutrición Humana y Dietética (Real Decreto  433/1998 de 20 de marzo) o titulación equivalente procedente de otros países y homologada en el Estado Español.”

Por otro lado, la AENTOC como requisito para ser miembro pide que se presenten “Títulos, Diplomas y Certificados que posea de la Universidad, Escuelas o Institutos donde ha cursado los estudios relacionados con Ciencias de la Salud“. Como se puede ver, los criterios para ser miembro de la AENTOC son un poco más relajados que en AED-N. Según lo que indican en la web, valdría hasta uno de los títulos de Doctor Honoris Causa en Nutrición Holística del Instituto e Iglesia de Los Ángeles para el Desarrollo Vital (LADCI) que se pueden comprar por internet. De hecho, los miembros de la Comisión Científica de la AENTOC que aparecen al comienzo de su manifiesto, poseen los títulos de Terapeuta o Nutricionista Ortomolecular, Especialista en Terapia Neural e Hidroterapia de colon, Naturópata,  Homeópata o Acupuntor. La Presidenta de la AENTOC indica que posee los siguientes títulos: “Nutricionista Ortomolecular (AENTOC). Experta en Nutrición Celular Activa (Asociación Francesa de Medicina Ortomolecular). Doctor Ph. en Naturopatia. Terapeuta Flores de Bach. Presidenta de AENTOC.” Esto ya da una idea de que en la AENTOC les importa un pimiento el método científico y son bastante propensos a creer en pseudoterapias y magufadas.

¿Qué dice el informe de la AED-N que ha molestado tanto a la AENTOC? El resumen de este informe, que puede leerse completo aquí, dice:

Postura oficial del Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN) en relación a la “Nutrición Ortomolecular”
Es la postura de GREP-AEDN desaconsejar encarecidamente la llamada “Nutrición Ortomolecular” por tratarse de una terapia que no está basada en datos científicos contrastados y porque fomenta el uso de dosis muy altas de vitaminas, minerales y otras sustancias. El alto consumo de dichas vitaminas, minerales u otras sustancias entra en conflicto directo con los niveles superiores de ingesta tolerable que recomiendan no superar tanto el Institute of Medicine (IOM) y el Food and Nutrition Board (FNB) de Estados Unidos (organismo de referencia a nivel mundial en cuanto a Ingestas Dietéticas de Referencia) como la European Food Safety Authority (EFSA), debido a que se han observado efectos adversos tras su ingesta tanto a corto como a largo plazo. La “Nutrición Ortomolecular” puede calificarse como una propuesta paracientífica, engañosa, fraudulenta y potencialmente peligrosa

Como se puede leer en la última línea, en la AED-N no se muerden la lengua y califican a la Nutrición Ortomolecular como “paracientífica, engañosa, fraudulenta y potencialmente peligrosa“. ¿Qué es realmente la nutrición ortomolecular? El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad la incluye dentro del ámbito de las llamadas “terapias naturales”.  Se suele definir como una terapia alternativa que busca prevenir o curar enfermedades optimizando la ingesta de nutrientes o prescribiendo dosis de estos nutrientes (vitaminas y minerales, por ejemplo) por encima de los umbrales recomendados, por lo que se ha llamado en ocasiones como terapia de megavitaminas. No hay ninguna evidencia científica que apoye sus tesis, como indica el informe de la AED-N. Una búsqueda de artículos científicos sobre medicina, nutrición o terapia ortomolecular en las bases de datos de artículos científicos no da ningún resultado. Además, como indica el informe, el consumo de algunos de estos nutrientes por encima de las dosis recomendadas puede causar problemas de salud. En la Figura 1 del informe, se listan los siguientes problemas:

Principales efectos adversos asociados a la ingesta de vitaminas por encima de los niveles superiores de ingesta tolerable:
Vitamina A: efectos teratológicos y hepatotoxicidad.
Vitamina C: síntomas gastrointestinales, cálculos renales, exceso de absorción de hierro.
Vitamina D: hipercalcemia.
Vitamina E: hemorrágias.
Niacina: enrogecimiento de la piel y síntomas gastrointestinales.
Vitamina B6: neurotoxicidad.
Folatos: enmascara complicaciones neurológicas en sujetos con déficit de vitamina B12. Debido a
que los estudios son limitados, no se establecen otros efectos adversos bien descritos.
Colina: sudoración y olores corporales desagradables, salivación, hipotensión, hepatotoxicidad.

Principales efectos adversos asociados a la ingesta de minerales por encima de los niveles superiores de ingesta tolerable:
Boro: efectos negativos sobre la capacidad reproductiva y de desarrollo.
Calcio: cálculos renales, hipercalcemia, insuficiencia renal.
Cobre: síntomas gastrointestinales, daño hepático.
Fluor: fluorosis.
Yodo: aumento de las concentraciones sanguíneas de hormona estimuladora de la glándula tiroides (TSH).
Hierro: síntomas gastrointestinales y prooxidación.
Magnesio: diarrea osmótica.
Manganeso: neurotoxicidad.
Molibdeno: efectos negativos sobre la capacidad reproductiva.
Níquel: efectos sobre el control del peso corporal.
Fósforo: calcificación metastásica (un subtipo de calcificación patológica), porosidad ósea,
interferencia con la absorción de calcio.
Selenio: fragilidad y pérdida de pelo y uñas.
Vanadio: lesiones renales.
Zinc: disminución del estatus de cobre.

¿Cómo se defienden desde la AENTOC? Han escrito un “Manifiesto contra la tergiversación y la demagogia como herramientas de alienación poblacional” que se puede leer aquí. Bajo ese título pomposo, y tras el listado de títulos en supercherías de su comisión científica que he indicado anteriormente, comienzan con una introducción histórica, donde usan el principal argumento que suelen esgrimir estos pseudoterapeutas, que no es otro que el apoyo del premio Nobel de Química Linus Pauling, que fue además quien acuñó el término “ortomolecular”. El Dr Pauling era un químico excelente, pero no tenía ni idea de medicina, así que aquí metió la pata hasta el fondo, como queda muy bien explicado en este artículo del blog “La mentira está ahí fuera”. No es el único caso de premio Nobel que se mete en camisa de once varas y apoya pseudoterapias (como explica Shora en su blog), y es que ser muy bueno en un campo no te libra tampoco de creer en la magia. Posteriormente usan el argumento, también manido, de que nadie les hace caso por los intereses económicos de los médicos y las compañías farmacéuticas. Como si ellos no cobraran por visitar sus consultas ni por los suplementos nutricionales que venden y que fabrican otras compañías. Además dicen que los análisis que se usan en la medicina real no sirven para detectar lo que ellos sí que pueden detectar, lo que también es bastante común en muchas de estas terapias alternativas. También critican que las dosis diarias recomendadas por los distintos organismos internacionales no son adecuadas, así que parece que ellos tienen la verdad revelada y el resto del mundo está equivocado.

Por último, lo que ya es de traca, en el manifiesto indican que aunque no aparecen artículos científicos sobre nutrición ortomolecular, sí que existen muchos acerca de la utilidad de la intervención nutricional en el tratamiento de enfermedades. Nadie niega la utilidad de una buena nutrición para prevenir ciertas enfermedades, y de una adaptación de la dieta en ciertas condiciones patológicas pero es que eso es precisamente de lo que se encargan los titulados en Nutrición y Dietética, que siguen además los diagnósticos de los médicos para adaptar la dieta y se apoyan en estudios científicos que demuestran la utilidad y sobre todo la seguridad de los suplementos que prescriben.

Siento que este artículo me haya quedado un poco largo, pero me he dejado muchas cosas en el tintero, que quizá cuente en otra ocasión. Ya saben, tengan cuidado con la Nutrición Ortomolecular y consulten a los verdaderos profesionales de la Nutrición y del diagnóstico de enfermedades.

Moisés García Arencibia

120 comentarios

Archivado bajo Magufo, Salud

¿Hay una explicación científica del aura?

La semana pasada leía  que un grupo de investigación español, de la Universidad de Granada, había demostrado científicamente por qué algunos “curanderos” son capaces de ver el “aura” de las personas. La noticia apareció en distintos periódicos y blogs nacionales y extranjeros. Todos daban prácticamente la misma información, que procedía de un artículo científico publicado en una revista con revisión por pares, y decían que los curanderos sufrían de sinestesia. Me costaba creer que un grupo de personas a las que yo tengo por estafadores, que se aprovechan de la desesperación de otras personas para hacerles creer que tienen poderes y pueden ayudarles, eran en el fondo unos pobres enfermos, así que me puse a investigar un poco sobre el tema.

(Fuente: UGR)

Según los creyentes en el aura, ésta es un sutil campo de energía alrededor de una persona o de un objeto, y supuestamente refleja la energía vital que permea todas las cosas. En el caso de los seres humanos, el aura tendría 7 capas que emanan de los 7 chakras. Estas capas, siempre según los seguidores de estas magufadas, tienen distintos colores que se corresponden con el carácter de la persona, su estado de ánimo y su condición física. Por supuesto, la existencia de esta energía o de los chakras de donde emana no ha sido demostrada científicamente, ya que las sofisticadas máquinas empleadas en los laboratorios son incapaces de detectarla. El aura es detectada por gente que afirma tener poderes psíquicos o por gente que se ha entrenado para desarrollar la capacidad de leer el aura. También se puede usar la fotografía Kirlian para ver el aura, según los timadores que la emplean. La realidad es que la fotografía Kirlian detecta la humedad de los objetos, simplemente.

¿Dónde está el negocio en ver el aura de una persona y saber su estado de ánimo o su estado físico? Pues resulta que el aura se puede manipular, mediante la auraterapia. Las formas de manipular el aura son diversas, entre ellas se encuentran el “toque terapéutico”, el uso de cristales, líquidos de colores, etc… Esta pseudoterapia es desde luego inefectiva y además es peligrosa ya que puede hacer creer a la gente que la medicina no sirve y deben abandonarla para lanzarse a los brazos de estos “sanadores”.

La noticia a la que me refería en el primer párrafo, apareció en la sección de Ciencia del periódico ABC con el siguiente titular: “Científicos españoles explican por primera vez el fenómeno del aura de las personas”. Los primeros párrafos de la noticia dicen:

Investigadores españoles de la Universidad de Granada han descubierto la capacidad de ver el aura de las personas es un fenómeno neuropsicológico denominado sinestesia. Los sinéstetas «mezclan los cinco sentidos, al tener más interconectadas las áreas del cerebro encargadas de procesar cada uno de los estímulos, de forma que son capaces de ver o paladear un sonido, según explica la nota de presa de la universidad española.

De este modo, conocidos popularmente como «curanderos» o «santones», presentan en realidad esta capacidad, que explicaría científicamente esta supuesta «virtud»

Así vería alguien con sinestesia grafema-color algunas letras y números (Fuente: Wikicommons)

Parece entonces, según esta noticia, que algunos de estos santones no son unos timadores que engañan a la gente fingiendo sus poderes, sino que en realidad ven los colores debido a que sufren de sinestesia. La sinestesia es una condición neurológica en la que la estimulación de un sentido o de una vía cognitiva causa la estimulación involuntaria de  una segunda vía sensorial o cognitiva. La sinestesia más común es la denominada grafema-color, en la que los individuos ven las letras y los números asociados a un color. Existe un tipo de sinestesia en el que los pacientes experimentan colores cuando ven figuras o caras de otras personas. Los autores del estudio se plantearon que quizá era esto lo que le ocurría a los santeros que afirman que pueden ver el aura.

En el estudio, los autores comparan las impresiones subjetivas de 4 individuos con esta sinestesia color-persona (sinéstetas) con las descripciones del fenómeno áurico que aparecen en la literatura esotérica y parapsicológica, y concluyen que:

we found a number of notable discrepancies, suggesting that the two phenomena are not alike.

[encontramos un número notable de discrepancias, lo que sugiere que los dos fenómenos no son similares]

Algunas de las diferencias indicadas en el artículo son:

  • Distintos sinéstetas ven colores diferentes en la misma persona. Sin embargo, los lectores del aura suelen coincidir en el color del aura en una misma persona.
  • La sinestesia puede ser inducida en los sinéstetas por una fotografía. El aura, sin embargo, no puede ser capturada en una fotografía segun los videntes.
  • Los sinéstetas ven un solo color por persona, mientras que los que leen el aura afirman que tiene 7 capas con 7 colores distintos.
  • La sinestesia suele ser congénita mientras que la lectura del aura se puede aprender con el entrenamiento apropiado (que hay que pagar al entrenador, claro está)
  • La sinestesia se activa automáticamente de forma inconsciente, mientras que la lectura del aura es un acto consciente.

Como se ve, no hay una explicación científica del fenómeno del aura, ya que los curanderos no tienen sinestesia. Entonces, ¿de dónde se han sacado la noticia los reporteros del ABC y los distintos blogs? ¿Se la han inventado? ¿Por qué dicen justo lo contrario de lo que afirman los científicos?Lo que es seguro es que no se han leído el artículo. Lo más probable es que se hayan fiado del propio Gabinete de Comunicación de la Universidad de Granada, que en su sección de noticias de ciencia dice:

Demuestran científicamente por qué algunos curanderos son capaces de ver el ‘aura’ de las personas

Investigadores de la Universidad de Granada explican que, en realidad, presentan sinestesia, un fenómeno neuropsicológico que consiste en ‘mezclar’ los cinco sentidos

Así que es la propia Universidad la que ha generado el malentendido, comunicando los resultados opuestos a los publicados por uno de sus grupos de investigación. Espero desde este blog que solucionen el problema y que los medios que se han hecho eco de la noticia errónea la rectifiquen. Aunque igual eso es esperar demasiado, ¿no?

PD (11/05/2012, 12:56): Me informan desde la cuenta de twitter del Gabinete de Comunicación de la Universidad de Granada (@UGRdivulga) que la nota de prensa contó con el visto bueno de los investigadores. De ser cierto, los autores del estudio dicen en esta nota de prensa algo completamente distinto a lo que publican en el artículo.

Moisés García Arencibia

Referencias:
ResearchBlogging.orgMilán, E., Iborra, O., Hochel, M., Rodríguez Artacho, M., Delgado-Pastor, L., Salazar, E., & González-Hernández, A. (2012). Auras in mysticism and synaesthesia: A comparison Consciousness and Cognition, 21 (1), 258-268 DOI: 10.1016/j.concog.2011.11.010

23 comentarios

Archivado bajo Magufo, Neurociencia